¿Cuánto debe valer tu libro?

Todo escritor independiente debe plantearse esa pregunta en un momento u otro de su carrera, pero es una pregunta errónea. No debes preguntarte cuánto debe costar tu libro, sino si lo vale. 

Sí, ya está otra vez Miguel Ángel con sus locuras, pero deja que intente explicarme.

Cuando escribí la primera entrega de Estrategia de precios dejé claro que precio y valor no son lo mismo. Allí hablaba de que un libro puede valer mucho o poco para el lector dependiendo de su percepción personal, determinada por mil y una circunstancias. Contrariamente a lo que puedas pensar, puedes influir en algunas de las circunstancias de esa percepción.

Entre otros aspectos, puedes preocuparte de conseguir una portada profesional, que llame la atención y adecuada al género en el que escribes. También puedes escribir una sinopsis con gancho que atraiga al lector. Puedes crear historias memorables que los dejen con ganas de más y, lo más importante, puedes seguir creando y publicando las mejores historias que seas capaz de escribir para que tengas más oportunidades de ser descubierto por tus lectores.

Porque esa es la manera de hacer que tu libro lo valga. Debes grabar en tu cabeza que solo hay dos elementos de marketing cuyo funcionamiento está garantizado en el cien por ciento de los casos. Uno es escribir y publicar el próximo libro, pues cada nuevo título reavivará las ventas globales de tu catálogo. El otro es conseguir que el lector quede satisfecho. No solo te buscará de nuevo, sino que pondrá en marcha el boca a boca y te dará a conocer entre sus amistades lectoras.

Y no olvides la otra cara de la moneda. Si no consigues que tu libro lo valga, para el lector te convertirás en uno más de los miles de títulos que se editan a diario y que se hunden en el fondo de las listas de ventas.

Si quieres evitar eso, debes convertirte en un escritor que entregue valor a sus lectores, que sepan que con tus títulos disfrutarán, se emocionarán y no podrán dejar de pasar páginas. Tienes que hacerte insustituible.

Cuando te haces insustituible, ocurre un fenómeno curioso: los lectores te compran a pesar del precio. Cuando escritores como Arturo Pérez-Reverte, Stephen King, Matilde Asensi, J. K. Rowling, Fernando Trujillo o Hugh Howey sacan un nuevo libro, el precio deja de ser un factor importante, porque no hay sustituto. O lo tomas o lo dejas, no hay otra opción.

Ese debe ser tu objetivo, hacerte insustituible para tus lectores. La única manera de lograrlo es a través de tus libros, así que preocúpate de escribir y publicar la mejor historia que seas capaz de crear. Tiene su lógica, si quieres que tus lectores te den algo a ti, primero debes dárselo tú a ellos. Debes hacerlo una vez y otra hasta que llegue ese momento en que ya no puedan encontrar sustitutos y busquen libros que sean como los tuyos.

Es el camino que siguieron esos autores que he citado antes y muchos otros. No es un camino fácil ni rápido, pero funciona. Es el camino que yo pienso seguir. ¿Y tú?

¡Feliz escritura!

Imagen: Eli Francis vía Unsplash