Expectativas

Con las expectativas ocurre algo curioso.

Si te marcas unas que sean demasiado grandes, corres el riesgo de no cumplirlas.

Eso lo sabemos todos, pero la parte curiosa es que no eres tú quien decide si se cumplen o no.

Lo único que puedes hacer es entregar tu mejor esfuerzo y confiar en que sea suficiente, ni más ni menos.

Reconócelo, la persona más difícil de satisfacer eres tú mismo. Deja de intentarlo y disfruta de la escritura.

De esa manera, puede que otros también lo hagan.

Mañana, más. ¡Feliz escritura!

Imagen: Jeremy Bishop en Unsplash

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